{"id":529,"date":"2011-03-11T22:35:11","date_gmt":"2011-03-11T22:35:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.kantoborgy.com\/nuevokantoborgy\/?p=529"},"modified":"2024-03-04T19:00:56","modified_gmt":"2024-03-05T00:00:56","slug":"reduccion-al-absurdo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.kantoborgy.com\/?p=529","title":{"rendered":"Reducci\u00f3n al absurdo."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><strong>&#8230;el bando del pichincha<\/strong><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">El t\u00edtulo de este post parecer\u00eda sugerir que voy tras el elaborado procedimiento de l\u00f3gica matem\u00e1tica, pero no es as\u00ed. Sencillamente se refiere al proleg\u00f3meno tormentoso que signific\u00f3 el intentar cerrar una cuenta bancaria.<br \/>\n\u00a1Ring ring! Es el banco que llama para indicar que tengo una cuenta de ahorros que no he movido desde hace a\u00f1os, y que proceda a darle movimiento o que la cancele, pues hay costos administrativos de por medio, adem\u00e1s me dicen que haga la finesa de hacer transacciones con el dinero pl\u00e1stico, la maledeta tarjeta de cr\u00e9dito. \u00bfC\u00f3mo cancelo la cuenta? \u2013pregunt\u00e9- como respuesta una seca frase: -ac\u00e9rquese a cualquier sucursal.<br \/>\nQue me tengo que librar de una buena v\u00e9z de este bancucho del Pichincha \u2013me digo- mientras voy de camino a recoger la c\u00e9dula, papeleta de votaci\u00f3n \u2026 y nada m\u00e1s se me ocurre llevar.<br \/>\nCaminando por entre las callejuelas de este pedacito de planeta cada vez m\u00e1s lleno de basura, poluci\u00f3n, ruido infernal de los tropocientos mil autos que circulan por la urbe capitalina, y con cuidado de no ser atropellado, porque sepan ustedes que el peat\u00f3n es peor que una rata, en esta ciudad, primero deben pasar los se\u00f1ores conductores de autom\u00f3viles, las l\u00edneas cebra, sem\u00e1foros y chapitas de esquina, no sirven para un carajo; los due\u00f1os de coches vociferan, pitan largamente dejando salir su frustraci\u00f3n por no haber encontrado la felicidad en el carrito o en las cositas compradas a esta sociedad \u201cmoderna\u201d y productora fren\u00e9tica de bober\u00edas\u2026 En fin, recibo otra llamada, del mismo banco moderno y de cifras envidiables dentro de la banca ecuatoriana, ahora me llaman para ofrecerme una nueva tarjeta de cr\u00e9dito porque tienen referencias de que soy un excelente comprador\/pagador\u2026 que si prefiero tambi\u00e9n me dar\u00e1n una chequera; dejo que hable la se\u00f1orita, su verborrea es interminable, pasa un minuto y dice \u2013hola, al\u00f3 \u00bfme escucha estimado cliente?\u2026se\u00f1or. Simplemente cierro la llamada, y ya no me como el coco tratando de entender por qu\u00e9 demonios los sistemas inform\u00e1ticos del banco del pichincha , todos ellos bajo integraciones con arquitectura de servicios (SOA), flujos con administraci\u00f3n de procesos del negocio (BPM) Contact Center CRM etc\u2026sirven \u00a1NADA!<br \/>\n<!--more--><br \/>\nYa en ventanilla, la se\u00f1orita me dice que traiga una carta que indique que quiero cerrar la cuenta tal y punto. Le digo que si la puedo hacer ese rato manuscrita. \u00a1NO! Es la respuesta seca. Me retiro, salgo a las calles llenas de humo, me dirijo a un sitio de alquiler de ordenadores para internet, hago la carta; regreso y la misma se\u00f1orita recibe la carta, pide mi c\u00e9dula original y copia, salgo a por la copia, regreso y se la entrego , pero ahora me pide la \u201ccartola\u201d . \u00bfY eso qu\u00e9 es? \u2013pregunto medio enrojecido- es la libreta original de ahorros \u2013responde inquieta. Que no la tengo le respondo, entonces me pide que en el texto de la carta debo poner que he perdido la cartola. \u00bfPuedo poner en manuscrito en la carta y se la requetefirmo otra vez? \u2013pregunto intuyendo la respuesta. Salgo nuevamente hacia el sitio de alquiler de ordenadores, cambio el texto de la carta y regreso al banco donde la susodicha teclea furibunda al tiempo que me dice \u2013espere, que el sistema est\u00e1 lento. Ya lo s\u00e9 \u2013contesto- mientras trato de encomendarme a Lucifer a ver si me libra de esta pesadilla de una buena vez.<br \/>\nSe\u00f1or no tengo su firma registrada, necesito actualizar los datos de su cuenta bancaria para luego poder cancelarla en el sistema \u2013dice la ejecutiva bancaria, quien empieza a poner cara de burrocrata. Entonces en realidad yo no sospechaba los laberintos tormentosos que me esperaban a futuro. La tal actualizaci\u00f3n de datos era tan larga y llena de preguntas tan b\u00e1rbaras, que poco falt\u00f3 para que me pidan el ADN y una prueba del SIDA. \u00bfEn d\u00f3nde trabaja- no trabajo, \u00bfle pongo desempleado? \u2013Haga usted la finesa- \u00bfCu\u00e1nto percibe de ingresos mensuales? \u2013NADA \u2013Se\u00f1or, colabore por favor \u2013dice la do\u00f1a entrando en calor al murmurar atrevidamente un \u00bfde qu\u00e9 vive? \u2013Est\u00e1 bien se\u00f1orita, algo percibo del ciber-espacio p\u00f3ngale unos diez mil d\u00f3lares mes. \u00bfCu\u00e1l es su patrimonio? \u2013Tengo un Rocinante Ruso- \u00bfY eso qu\u00e9 es, cuanto vale? \u2013 Para m\u00ed vale su peso en oro, pues me ayuda a huir de la ciudad , me lleva las monta\u00f1as. Con eso la se\u00f1orina estuvo a punto de mandarme fuera con el guardia; le explico que no quiero aperturar una cuenta ni una tarjeta de cr\u00e9dito que quiero librarme de tener relaci\u00f3n alguna con el maldito banco del pichincha. Lo siento se\u00f1or si usted no colabora actualizando los datos no podemos cerrar la cuenta \u2013me increpa furibunda- Haga usted la finesa y llenemos el formulario del suplicio. \u00bfN\u00famero de tel\u00e9fono convencional de un pariente cercano que viva en Quito? \u2013No tengo parientes- Colabore se\u00f1or, debe tener a alguien. \u2013No tengo, as\u00ed que le doy el de un amigo, si lo llama y le responde usted sabr\u00e1 que hacer, porque es un solitario endemoniado, quien por seguro le dir\u00e1 que no me conoce\u2026se lo advert\u00ed. \u00bfNombre de su contacto\u2026amigo? Lovochancho.<br \/>\nMedia hora despu\u00e9s, me dice que hemos terminado, firmo el aberrante formulario, y al preguntar si con eso ya est\u00e1 cancelada la cuenta, responde que debo regresar en 48 horas, el bancucho verificar\u00e1 los datos y si todo est\u00e1 correcto entonces podr\u00e9 hacer una solicitud para cancelar la cuenta. Me aferro a la idea de que no puedo exterminarla a ella y a todo su banco porque ir\u00eda preso, eso s\u00ed me prometo en silencio acudir de inmediato a los aposentos cavernosos del m\u00edtico drag\u00f3n Kantoborgy, all\u00e1 en la monta\u00f1a Horc\u00f3n, a la cual ir\u00e9 en mi Rocinante, y pedirle de favor que chamusque a tanto b\u00edpedo insufrible.<br \/>\nDe seguro este bancucho, y todos, venden la informaci\u00f3n a las tiendas de cositas para el hombre-cosa, porque de d\u00f3nde m\u00e1s los almacenes obtienen los datos personales, para llamarnos y atormentarnos con sus ofrecimientos de paquetitos de felicidad, que sigifican las ofertas para comprar pendejadas. Quejarse en la defensor\u00eda del pueblo, debe ser tan doloroso como llenar el formulario para cancelaci\u00f3n de una cuenta bancaria\u2026en el \u201cmejor\u201d banco del ecuador.<br \/>\nNo s\u00e9, si regrese al banquito pichinchano en las pr\u00f3ximas 48 horas laborables, si lo hago ser\u00e1 para verificar una vez m\u00e1s, que el se\u00f1or Muelabroka, ahora al mando de este pedacito de planeta llamado ecuador, tuvo raz\u00f3n al enjuiciar al banco del pichincha por su soterrada estupidez , por ser el banco del absurdo.Y he aqu\u00ed otra vez recargado de energ\u00eda, regreso para contarles el desenlace tormentoso que tuvo el sencillo hecho de querer cerrar una cuenta bancaria. Supongo recordar\u00e1n el intr\u00edngulis relatado en la parte primera de <a href=\"http:\/\/kantoborgy.com\/index.php?itemid=15\">Reducci\u00f3n al absurdo<\/a><br \/>\nEsta vez decid\u00ed acudir al bancucho, acompa\u00f1ado y resguardado, porque estimaba que todo terminar\u00eda en una buena camorra como en la \u00e9poca de las cavernas, es as\u00ed como uno se siente al ingresar al banco pichinchano, una verdadera cueva llena de trogloditas. Fui a por Aqueronte y su primo Lovochancho, con su sola presencia de seguro las cosas se resolver\u00edan; los tres reunidos decidimos ir a por unos cuantos litros de brandy, quisimos entrarle al aguardiente reposado agustino, pero la taca\u00f1er\u00eda de Lovochancho nos quit\u00f3 la ilusi\u00f3n, -es que me quedan unos pocos galones- dijo entre dientes refunfu\u00f1ando ante las carcajadas de Aqueronte.<br \/>\nEntonados emprendimos la marcha hacia los cub\u00edculos oscuros de un banco \u201cmoderno\u201d emplazado en las callejuelas de esta ciudad que hace honor al humo; tres b\u00edpedos lanzados a la calle ya eran suficiente masa para hacer parara a los cavern\u00edcolas ciudadanos en cuyos cochecitos pretenden se les d\u00e9 prioridad en el paso, mientras los humanos corretean evitando el ser aplastados, al tiempo que se tapan al menos una oreja, para evitar la salvajada del pito\/bocina\/claxon, o alguna palabrota, porque la otra mano la tienen en las narices, no rasc\u00e1ndose, sino tap\u00e1ndose las fosas nasales para evitar el gas pestilente del mundo \u201cmoderno\u201d. Pero todos felices en la ciudad de humo.<br \/>\nEntramos a la agencia del \u201cbanquito\u201d, el guardia con cara de mal anochado, pues de seguro lo hacen trabajar las 24 horas, nos detiene, algo se incomoda por la mirada luciferina de Aqueronte. Es que no puede ingresar con armas, -dice el gendarme. Lovochancho r\u00ede mientras pide al Aqueronte deshacerse de su pu\u00f1al y la Smith &amp; Wesson que trae al cinto. El mira con desconfianza al guardia, haci\u00e9ndole saber que ni se le ocurra rob\u00e1rsela, y me dice \u2013este pendejo no sabe lo que tengo escondido. \u00a1Granadas! No, no, eso no tiene bromea Lovochancho.<br \/>\nDe camino al cub\u00edculo de la se\u00f1orina ejecutiva de cuentas, sentimos la mala vibra de su mirar de reojo, me ha reconocido, censo que su \u00falcera empieza a despertar. De uno en uno, por favor, nos dice, mientras le indica a Lovochancho que \u00e9l es el elegido. Somos los tres, ni\u00f1a \u2013acota Aqueronte quien se saca el sombrero y toma asiento. \u00bfY todos desean cancelar la cuenta en el banco? Nosotros no cometimos el error de tener cuenta bancaria, celular o cosa que se le parezca, pero acompa\u00f1amos en el dolor a nuestro amigo que quiere enmendarse y regresar al mundo normal \u2013acota sonrojado Lovochancho, -si vienen a burlarse les ruego pasar a gerencia \u2026 \u00a1se\u00f1or guardia! C\u00e1lmese guapa, amansa Aqueronte a la fiera salvaje con su mirada, solo queremos cerciorarnos de que el amigo no tenga problemas, nos cont\u00f3 que probablemente necesitar\u00eda de otros tr\u00e1mites, por ejemplo yo ir\u00eda a por copias de c\u00e9dula, Lovochancho ganar\u00eda tiempo haciendo cola, y as\u00ed cada uno raudamente recupera su libertad. A no ser claro est\u00e1, requiera de alguna prueba sangu\u00ednea del due\u00f1o de la cuenta \u2013dice Lovochancho- qui\u00e9n recibe una tremenda mueca de parte de la se\u00f1orina \u2013no exagere se\u00f1or, que aunque no pudimos confirmar los datos del due\u00f1o de la cuenta, porque su referencia, es decir usted mismo dijo no conocerlo, -es que pierdo la memoria a ratos- dice Lovochancho, mientras Aqueronte acota \u2013solo cuando le conviene.<br \/>\nDe por alg\u00fan recoveco del bancucho sale la se\u00f1ora gerente, enterada supongo de tanto reclamo, suelta sobre el escritorio de la ejecutiva el documento de la cancelaci\u00f3n final , firme usted, me dice calurosa, y luego vaya hacer cola que le devuelvan los diez centavos de saldo, retirado el dinero quedar\u00e1 cancelada la cuenta. Me siento como que hubiese ganado el Nobel, de f\u00edsica claro est\u00e1, porque el de literatura se lo dan a cualquiera para cumplir con alg\u00fan objetivo geopol\u00edtico. En tr\u00edo le decimos a la ejecutiva que no haremos la cola y por diez c\u00e9ntimos peor \u2013colabore se\u00f1or, que sino el tr\u00e1mite no se completa- dice la gerente, entonces le digo que dono al banco el saldo a ver si mejora y salimos raudos antes que los \u00e1nimos se caldeen m\u00e1s. Presurosos cerca ya de la puerta, retirando las armas de Aqueronte, a\u00fan se escuchan los reclamos de la gerente quien ha entrado en colapso nervioso. Vienen entrando al banco tres cantarinas morenas; bellezas de \u00e9bano, cuidaos de hacer negocios con este bancucho, les advierto para entrar en confianza. Aqueronte las aborda de inmediato haci\u00e9ndoles un invite enga\u00f1oso. Vamos guapas que el amigo tiene un Rocinante, entre risas las doncellas me preguntan \u00bfqu\u00e9 es eso de rocinante? Vamos ni\u00f1as que all\u00e1 les muestro a rocinante que para todas alcanza \u2026 S\u00ed acota Aqueronte, es ancho y largo \u2026 espacioso , y si no a repartirse con la Menta Glacial de Lovochancho. Uy pero con esa carita no da confianza irse solas con \u00e9l, sonr\u00eden las muchachas al tiempo que vamos caminando hacia los Rocinantes Rusos.<\/p>\n<p>Del bancucho obviamente ya nadie se acord\u00f3 &#8230; solo de las Dulcineas que rondan en la mente y a veces no dejan perderse.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8230;el bando del pichincha El t\u00edtulo de este post parecer\u00eda sugerir que voy tras el elaborado procedimiento de l\u00f3gica matem\u00e1tica, pero no es as\u00ed. Sencillamente se refiere al proleg\u00f3meno tormentoso que signific\u00f3 el intentar cerrar una cuenta bancaria. \u00a1Ring ring! 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