{"id":484,"date":"2010-10-10T03:18:04","date_gmt":"2010-10-10T03:18:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.kantoborgy.com\/nuevokantoborgy\/?p=484"},"modified":"2024-03-04T19:00:56","modified_gmt":"2024-03-05T00:00:56","slug":"habitantes-del-crater","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.kantoborgy.com\/?p=484","title":{"rendered":"Habitantes del cr\u00e1ter."},"content":{"rendered":"<div style=\"text-align: JUSTIFY;\">He vuelto a merodear por los glaciares de la bella monta\u00f1a Orc\u00f3n, el placer que causa escalar en sus hielos, o simplemente regodearse en su nieve no se puede explicar con el lenguaje humano. En esta ocasi\u00f3n Eolo decidi\u00f3 resoplar furioso durante el ascenso a la cumbre, como si no fuese suficiente el que siempre tenga que andar mascullando la infelicidad metaf\u00edsica , por ello de estar encarnado en humano siendo un drag\u00f3n, un ciclo de sue\u00f1os que nunca termina, y que al despertar la mente confundida busca las formas dragoniles en un reflejo de cuerpo humano sobre el espejo . La escalada hacia el cr\u00e1ter cimero se convirti\u00f3 en una lucha contra Eolo, y sobre todo en un intento por no descender g\u00e9lido a visitar las pailas de Luzbel.<br \/>\nQu\u00e9 paliza la que recib\u00ed desde las primeras horas de la madrugada hasta la llegada del alba, anhelaba una piel de drag\u00f3n que evite el dolor que se siente en una mano congelada debido a que olvid\u00e9 los mitones y tambi\u00e9n porque me sal\u00ed de la ruta para darle de pioletazos a una pared de hielo tratando de evitar que mi mente empiece con el mon\u00f3logo ahora ilustrado con im\u00e1genes imposibles. Sal\u00ed de la peque\u00f1a pared para recibir indefenso el bofet\u00f3n del f\u00farico viento cargado de nieve polvo, termin\u00e9 cuarenta cent\u00edmetros hundido de espaldas sobre la suave nieve pastelera; entre la neblina el negro cielo dejaba que un lucero averg\u00fcence la luz de mi linterna frontal, mientras que un cantarino sonido imagin\u00f3 mi mente enga\u00f1ando el o\u00eddo con un leve susurro \u201centras a mis ojos para acariciarme entera, con energ\u00eda y sutileza\u201d Es placentero imaginar que cayendo en los ojos de una sin par doncella en algo he alegrado su existencia. Busco en mi cuello el cordino del cual pende el \u00faltimo recuerdo recibido, una pastilla con toda mi informaci\u00f3n, entonces me incorporo veloz antes de caer en el sue\u00f1o profundo y placentero de las alturas. Empiezo a caminar mientras gru\u00f1o por el estado de la nieve que a cada paso me devora hasta la rodilla, en unas horas, jadeante llego al cr\u00e1ter, para no verlo, est\u00e1 cobijado por una densa niebla. Confirmo que hoy ver\u00e9 solo a mi sombra proyectada sobre la cima de la monta\u00f1a por un d\u00e9bil Helios, que decide derrocharse sobre la g\u00e9lida cumbre, con este clima no ver\u00e9 a las s\u00edlfides danzando y entonando bella m\u00fasica para una ausente Galadrina.<br \/>\nInicio el descenso, el sol toma fuerza, se enfrenta al enfadado Eolo y le gana esta batalla; entonces el d\u00eda se torn\u00f3 maravilloso, una recompensa de paisaje y formas g\u00e9lidas sin igual, un irresistible laberinto de grietas y seracs que invitan perderse en sus entra\u00f1as. Mientras planeo como un ni\u00f1o alguna travesura, echando mano de los tornillos para hielo, encuentro unas huellas siniestras que me retornan al pasado inmediato y entonces recuerdo que sal\u00ed un d\u00eda viernes de la ciudad en busca de las monta\u00f1as con un desenfreno incontrolable, necesitaba el reencuentro con lo que mi mente asume que dijo una bella dragona antes de partir a cuidar de su tesoro, \u201cKantoborgy, tienes sue\u00f1os, monta\u00f1as e historias\u201d.<!--more-->Las huellas encontradas son la confirmaci\u00f3n de que algo o alguien vigila mis pasos en estos parajes, porque la tarde del viernes mientras sub\u00eda por la morrena, justo en el lugar que decid\u00eda armar el campamento, encontr\u00e9 a un orco fisgoneando, Donatelo dijo llamarse el escurridizo visitante de otras dimensiones, mientras lanzaba miradas inquietantes hacia el macuto sobre mi espalda. Desapareci\u00f3 tan de repente como lleg\u00f3, luego entonces cre\u00ed ver la punta de la cola del drag\u00f3n Kris\u00f3filax doblando por entre las grietas cimeras.<br \/>\nDivertido bajo en rapel al fondo de una grieta para fotografiar las estalactitas de hielo, y tremendo susto me llevo cuando el enorme hocico del gran perro Danka se muestra entero. \u00bfA qu\u00e9 fiero dios est\u00e1s buscando Danka? \u2013interrogu\u00e9 al monstruo. \u00c9l no responde, solo hace se\u00f1as para que yo no hable, me deja censar telep\u00e1ticamente que est\u00e1 jugando a las escondidas con Kris\u00f3filax. De pronto asoma el drag\u00f3n y su ci\u00e1nico color convierte a toda la caverna de hielo en un deslumbrante palacio, con una furtiva mirada absorbe de mi mente las inquietudes sobre la fugaz visita del orco. Llevas muchos secretos contigo, la caja marina y un escrito que del papel a pasado a grabarse en tu mente, son irresistibles joyas para Donatelo -me dijo Kris\u00f3filax. Logro el \u00e9xtasis en un instante de felicidad, estoy junto a dos criaturas preternaturales que jugando a placer dejan que sea parte de su mundo. Kris\u00f3filax pide a Danka recuerde para nosotros lo que conversaba con los dioses de anta\u00f1o, e inicia recordando:<\/div>\n<p>Un dios solicita al gran perro Danka:<br \/>\n-Danka, dime una mentira.<br \/>\nLa humanidad, -responde Danka,<br \/>\ntu creaci\u00f3n.<br \/>\nEl dios acaricia a su fiel compa\u00f1ero, y dice:<br \/>\n-Por eones mi pesadilla.<\/p>\n<p>Leonardo Vivar<br \/>\nTomado del mi libro La Rebeli\u00f3n del Silicio<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>He vuelto a merodear por los glaciares de la bella monta\u00f1a Orc\u00f3n, el placer que causa escalar en sus hielos, o simplemente regodearse en su nieve no se puede explicar con el lenguaje humano. 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