{"id":2428,"date":"2023-04-05T16:11:38","date_gmt":"2023-04-05T21:11:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.kantoborgy.com\/?p=2428"},"modified":"2024-03-04T19:00:54","modified_gmt":"2024-03-05T00:00:54","slug":"el-fin-del-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.kantoborgy.com\/?p=2428","title":{"rendered":"El fin del mundo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">Fuego y chatarra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mientras todas las criaturas del planeta, derrotan al d\u00eda y a la noche con sus maquinales quehaceres cotidianos, de pronto\u00a0 se ven sorprendidas por un fen\u00f3meno sin par, quiz\u00e1 esperado por la mayor\u00eda de la primatemia diseminada; claro, fueron los \u00faltimos en darse cuenta, siempre cabizbajos, en medio de las cicl\u00f3peas ciudades luminosas, ruidosas y pestilentes, se hab\u00edan acostumbrado a no mirar jam\u00e1s al cielo. Los que se alertaron de inmediato, con el evento descomunal del cielo encendi\u00e9ndose tan repentinamente, obviamente fueron los animales, s\u00ed, aquellas criaturas a las que hemos dejado sin hogar, y que ahora medran entre las ruinas de las metr\u00f3polis de la civilizaci\u00f3n. Pero nadie se tom\u00f3 la molestia de observarlos en su fren\u00e9tica huida.<\/p>\n<p>Los profetas de las hecatombes y del final de la humanidad no se lo esperaban, que estas fechas, un tan com\u00fan d\u00eda mi\u00e9rcoles veinte y cuatro de septiembre, las dagas ardientes caer\u00edan desde el espacio exterior, y no crean como ya lo hacen millones, que fue para purificar a las criaturas pecadoras, no, sino que el resultado de tal escarmiento celestial resultar\u00eda peor que si aquel malhadado invento de una criatura llamada sat\u00e1n, hubiese venido a por todos los quebrantadores de la ley.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Millones de ojos acuosos miran hacia el hasta hace poco olvidado cielo, lo ven cargado y amenazador, lleno de artificios encendidos, de luminosas criaturas que descienden feroces hacia el planeta; algunos hacen genuflexiones hasta quedar torcidos para siempre, otros gritan y dan la bienvenida a los extraterrestres, y hay quienes se tragan con parsimonia su espanto y deciden esperar a que la gente de ciencia se pronuncie al respecto de tan grande y poco revelador fen\u00f3meno, y aunque la gente de ciencia se pronuncie a trav\u00e9s de aquella gentecita que en cada ciudad y pa\u00eds del planeta ostentan la \u201cgobernanza\u201d la gente espera, y conf\u00eda que pronto venga a raudales la tranquilizadora propaganda.<\/p>\n<p>Vienen a por nosotros los demonios, veo sus repulsivos rostros. Asmodeo a la cabeza. -Gritan las masas, mientras de rodillas tratan de recordar alg\u00fan rezo liberador.<\/p>\n<p>Mientras esperan que la gentecita de cada gobierno, espabile teor\u00edas explicadoras mediante los medios de desinformaci\u00f3n, los humanos van de apoco cayendo en las garras reptilianas de su naturaleza, el caos se inicia, las fuerzas del orden fracasan en controlar los arrebatos de locura, empiezan los saqueos a los comercios de alimentos, de electrodom\u00e9sticos&#8230; Unas lucecitas en el cielo -aunque sean millones-, y la civilizaci\u00f3n de los contratos sociales humanos, se difuminan como el humo. Por menores causas que un cielo lleno de estrellas cayendo, la primatemia b\u00edpeda ha perdido la compostura.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de los robos y asaltos por acaparar agua, comida, alcohol y lo que fuere, las masas se han dedicado, como es su costumbre desde que fueron esclavizados por las aplicaciones m\u00f3viles, a filmar y fotografiar sin prestar la m\u00ednima atenci\u00f3n a lo que realmente sucede.<\/p>\n<p>No pocos han aprovechado el pandemonium para darle de empellones a su nefasto colega, o lo que fuera. Y algunos, de esos que ostentan el poder, se las han apa\u00f1ado para cortar las lum\u00ednicas rutas de envio de datos intercontinentales, claro, el potencial enemigo pudo ser el causante del incendio celestial.<\/p>\n<p>Hubieron millones de gentes y estructuras destruidas por las bombas nucleares que se lanzaron temiendo que el enemigo habia empezado la guerra. De esto poco o nada se sabr\u00e1.<\/p>\n<p>De repente alguien se queja de que sus im\u00e1genes no suben a la nube inform\u00e1tica, millones olvidan por unos instantes el caos en crecimiento constante, y lo \u00fanico a lo que prestan atenci\u00f3n es que la madre de todas las redes no existe, todos desconectados\u00a0 al fin. \u00a1Qu\u00e9 horror! Empiezan los suicidios, la red ya no existe, los ha dejado solos. Los primeros en separase a como d\u00e9 lugar de su caparaz\u00f3n org\u00e1nico, son los dataistas; porque sin la madre de todas las redes que alimenta y estruja a la nube de datos mundial, nada son, ni su \u201cinteligencia\u201d artificial puede ayudarlos ahora, pues ella ahora es una tabla raza, sin conexiones a datos que mendigar. Ella, la temida ai, ha muerto, no se ha necesitado que alg\u00fan humano m\u00e1s despierto la haya llenado de C4, ni que alg\u00fan gobierno se haya gastado en un costoso misil termob\u00e1rico para hacer pedazos los centros de datos sobre los que vagabundeaba la ai.<\/p>\n<p>Cosas peores suceden en los aires, en los oc\u00e9anos y en los aut\u00f3nomos bichos de caucho y metal que ruedan por las carreteras del planeta; algunos aviones han sido impactados por las dagas de fuego, y han ca\u00eddo obedientes, como debe ser, a los designios de la impoluta gravedad. En los mares se han perdido miles de embarcaciones, sin la red, est\u00e1n a la deriva, perdidos, quiz\u00e1 quienes a\u00fan sepan navegar a la antigua lleguen a buen puerto.<\/p>\n<p>La probabilidad por m\u00e1s m\u00ednima que sea, tiende a ser ejecutada. Que la las dagas de fuego han partido limpiamente a unos cuantos transeuntes es ahora una realidad, y que algunos de ellos fueron gentecita de poder y gloria terrenal, es tambi\u00e9n un balsamo que a no pocos calma el ardor de su ira y de las quemaduras que han sufrido. La mayor\u00eda de sentenciados curiosamente han sido gentes del poder religioso y de la banca.<\/p>\n<p>Que el dinero virtual, incluyendo las criptomonedas han dejado de fluir, es de infarto. Vuelve el truque, o la impresi\u00f3n de papeluchos cuyo valor depende solamente de quien esta en el poder.<\/p>\n<p>Todo sucede tan r\u00e1pido, la hecatombe de los pir\u00f3manos celestiales, est\u00e1 por llegar a su final.<\/p>\n<p>Hace solo dos horas y algo m\u00e1s, todo era quietud y calma, es decir, el reba\u00f1o domesticado y trabajando animoso y amoroso para la venerable ai. Todos mansos embebidos en sus quehaceres. Y, aunque el gorjeo de un codificador inform\u00e1tico, sentenci\u00f3 al mundo y a sus aparatejos, con la advertencia de que se hab\u00eda hecho con el control de las constelaciones de ojos que nos vigilan desde el fr\u00edo espacio exterior, nadie, ni siquiera la inteligencia militar a nivel mundial hizo caso del corto post que dec\u00eda:<\/p>\n<p>&#8211; \u00a1Huid a las cavernas, somos trogloditas! Nuevamente. Soy el amo y se\u00f1or de la chatarra espacial.<\/p>\n<p>No est\u00e1 por dem\u00e1s anotar que el susodicho codificador, recibi\u00f3 miles de millones de \u201cMe gusta\u201d y ya contar las r\u00e9plicas y reenv\u00edos es tarea imposible. Pero esta oce\u00e1nica marea de esclavos laburando en las aplicaciones sociales, evidentemente no fue la causa de la muerte de la gran red de redes.<\/p>\n<p>De hecho, ahora que ya nada cae del cielo, y que las masas de reba\u00f1os b\u00edpedos est\u00e1n bajo el irrefrenable efecto de la par\u00e1lisis cerebral liberadora de su esclavitud, al no tener acceso a la red; unos pocos sabemos que el codificador le pidi\u00f3 a Watson y al gptChat de la electrizante ai, escribir unas l\u00edneas en Phyton, que el susodicho us\u00f3 para alterar la ruta de un solo y sencillo \u2013una baratija- sat\u00e9lite, el choque de este bicho con el resto de chatarra espacial, arm\u00f3 una reacci\u00f3n en cadena como de si una explosi\u00f3n de una bomba at\u00f3mica se tratase. En el a\u00f1o 2024 han ca\u00eddo hasta las ilusiones de ir a marte, junto con las estaciones espaciales. Y la man\u00eda del chismorreo social&#8230; muerta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No veo a la gente ir a por una caverna, pero las masas vuelven a mirar al cielo\u2026 \u00a1Oh sat\u00e9lite que est\u00e1s en el cielo\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>L. Vivar<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuego y chatarra. &nbsp; Mientras todas las criaturas del planeta, derrotan al d\u00eda y a la noche con sus maquinales quehaceres cotidianos, de pronto\u00a0 se ven sorprendidas por un fen\u00f3meno sin par, quiz\u00e1 esperado por la mayor\u00eda de la primatemia diseminada; claro, fueron los \u00faltimos en darse cuenta, siempre cabizbajos, en medio de las cicl\u00f3peas &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/www.kantoborgy.com\/?p=2428\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl fin del mundo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[275],"tags":[828,827,829],"class_list":["post-2428","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comuna-moderna","tag-caen-las-constelaciones-de-satelites-artificiales","tag-fin-del-mundo","tag-musk-starlink"],"views":1065,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.kantoborgy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2428","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.kantoborgy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.kantoborgy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.kantoborgy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.kantoborgy.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2428"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/www.kantoborgy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2428\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2440,"href":"https:\/\/www.kantoborgy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2428\/revisions\/2440"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.kantoborgy.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2428"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.kantoborgy.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2428"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.kantoborgy.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2428"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}