{"id":206,"date":"2007-10-23T21:39:10","date_gmt":"2007-10-23T21:39:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.kantoborgy.com\/nuevokantoborgy\/?p=206"},"modified":"2024-03-04T19:00:57","modified_gmt":"2024-03-05T00:00:57","slug":"el-retorno-de-copuertantemu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.kantoborgy.com\/?p=206","title":{"rendered":"El retorno de Copuertantemu"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: justify\">\nHace mucho tiempo, tanto que la memoria distorsiona la realidad, las formas y los hechos, que Copuertantemu no mov\u00eda su masa corp\u00f3rea para ir en b\u00fasqueda de las nieves eternas, en pos de intentar encaramarse en la cumbre de un coloso de hielo.\u00a0El inexorable transcurrir del tiempo, bajo los efectos de la modorra que oxida el esqueleto, causa en la mente im\u00e1genes muy lejanas a lo que en realidad es una monta\u00f1a. La t\u00e9cnica de andar por el hielo, la de sortear las insospechadas grietas, fue casi olvidada por Copuertantemu -alias Chanchopangol\u00ed-, pero la memoria del cuerpo es quien sale al rescate, al aterrizar las alucinaciones y deformaciones mentales que hacen de la monta\u00f1a un monstruo totalmente mutado en referencia al que conocimos, y con ello evita aparatosos accidentes.\u00a0Es bajo esta nueva visi\u00f3n, que Chanchopangol\u00ed decidi\u00f3 enfrentar al C\u00edclope, a ese enorme volc\u00e1n activo, en cuyo insondable cr\u00e1ter, y bajo la protecci\u00f3n del oscuro cielo de medianoche se dan cita los \u00faltimos dragones, aquellos inveterados seres conminados por la bella Gea, a librar a este mundo de los b\u00edpedos depredadores.\u00a0Rechoncha es ahora la figura de Copuertantemu, pero es un atleta en comparaci\u00f3n a los b\u00edpedos que rondan como \u00e9l, las cinco d\u00e9cadas de existencia. Y es que \u00e9l, Chanchopangol\u00ed, se conserva gracias a los sufrimientos de la creaci\u00f3n literaria, y a sus continuos andares por los p\u00e1ramos andinos en compa\u00f1\u00eda del Dr. Cat\u00f3n. Yo, desde ya, deseo llegar al medio siglo, con al menos la mitad de la fuerza mental y f\u00edsica, que ha llegado este rechoncho animal psicobiodegradable.\u00a0Con el recuerdo que hace a\u00f1os fij\u00f3 de la geometr\u00eda espacio-temporal del C\u00edclope, en su instancia cer\u00e9brica, decide ir a por su cumbre, mirar de frente su descomunal ojo, y atacarlo ferozmente hasta ollar su n\u00edvea cima.\u00a0Su recuerdo, forma una monta\u00f1a que ya no existe m\u00e1s. La acci\u00f3n tenebrosa del b\u00edpedo depredador del momento, las consecuencias de la b\u00fasqueda b\u00edpeda de la felicidad en los aparatejos tecnol\u00f3gicos, las modas, los perfumes, los autos, el autoenga\u00f1o y la incomunicaci\u00f3n, etc. Han causado la debacle de los hielos eternos. El primer reencuentro de Copuertantemu con el C\u00edclope, lo deja mudo, rabioso, peripat\u00e9tico, y con un sabor amargo de impotencia. El g\u00e9lido C\u00edclope, ha perdido gran parte de su antes exuberante cabellera blanca -ya no es un dios polifemo, ahora es un ar\u00e1cnido-.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>La monta\u00f1a es otra, ha muerto la geometr\u00eda n\u00edvea del C\u00edclope. Copuertantemu en su primer ataque falla, pues se pierde irremediablemente en la ahora inmensa morrena. Quiere treparse cuanto antes al glaciar, mas ya no existe. Ahora los proleg\u00f3menos de la ruta de ascensi\u00f3n, son un interminable arenal, en cuya parte m\u00e1s alta, deslumbra un glaciar, en avanzado estado de descomposici\u00f3n. Hielo negruzco y ba\u00f1ado en arena y rocas, hay por doquier, la n\u00edvea capa de hielo, ahora inicia mucho m\u00e1s arriba. Las condiciones han cambiado, el inveterado volc\u00e1n se est\u00e1 despojando de su manto blanco, y todo demuestra que esta vez ser\u00e1 para siempre.\u00a0Chanchopangol\u00ed busca el paso, otea en todas direcciones, recorre los espantosos arenales, y no lo encuentra. Tan solo se encuentra consigo mismo, clama a los cielos por que los dragones venguen la ofensa del b\u00edpedo para con las monta\u00f1as. El \u00fanico que escucha sus lamentos es el escurridizo Kriz\u00f3filax. Paralizado queda Chanchopangol\u00ed al ver al expulsado drag\u00f3n. Kriz\u00f3filax, le permite vislumbrar su descomunal lomo, le gui\u00f1a el ojo, inunda el cerecate de Copuertantemu con esa vibraci\u00f3n molecular que evita el uso de las lenguas humanas. Copuertantemu entiende, el miedo sede el paso a la excitaci\u00f3n que causa las sobredosis de adrenalina , quisiera tener el poder de fumarce un full-speed , de sentir las endorfinas del palcer. Los dragones se comunican por medio de im\u00e1genes, tan v\u00edvidas que son captadas por todos los sensores del cuerpo de Chanchopangol\u00ed. El drag\u00f3n ha deformado el espacio-tiempo para mostrarle el mundo que fue antes que el b\u00edpedo depredador tomase el control del planeta. Copuertantemu falto de costumbre en los parloteos con tales criaturas, se acomoda cual pangol\u00ed, en un remanso del arenal, y se entrega a pierna suelta a Morfeo.\u00a0El paso acelerado del tiempo, y el mal genio del volc\u00e1n, despiertan al gran roncador. Chanchopangol\u00ed decide que esta es una m\u00e1s de las ya innumerables salidas de engorde. Mira hacia el gran ojo, y le dice \u2013 (n+1) ya volver\u00e9 \u2013 Inicia el tormentoso descenso, su falta de pr\u00e1ctica se revela en sus entumecidas patas de tamal lojano; hace honor a su apodo de Gran Lamentador, y hecha pa fuera, interjecciones inenarrables, y con ello toma fuerza para el inevitable y eterno retorno. Quiere llegar a su agujero en Guangopolo, &#8211; a soon as possible- para enredar sus neuronas en alguna integral de segundo grado, y con ello aplacar la furia contra este mundo lleno de muertos vivientes. El inmaculado mundo eid\u00e9tico que reina la bella Matem\u00e1tica es su refugio, ese fr\u00edo y perfecto mundo de los n\u00fameros, que tambi\u00e9n cautivo a Don Ernesto S\u00e1bato.\u00a0Durante el descenso, del cada vez m\u00e1s extenso arenal, intenta alguna canci\u00f3n, Mediterr\u00e1neo brota naturalmente, su pastosa lengua vibra y el comprimido aire se enciende con la penetrante letra. Le sigue una del gran Paco, y entre tanto tralal\u00e1 tralal\u00e1, pierde piso y de bruces va contra las piedras del gran arenal, degusta el sabor mineral, muerde a placer un par de piedrecillas, r\u00ede a panza rugiente por su torpeza, maldice brutalmente para no perder la costumbre. Sabe que un traspi\u00e9 de estos en otras condiciones , en alg\u00fan dif\u00edcil paso de roca, sobre cualquiera de los lomos de uno de tantos colosos andinos que ha escalado, le significar\u00eda como m\u00ednimo \u2013 hocico roto \u2013 sino pata o brazo quebrados, y claro, lo mejor, lo m\u00e1s esperado ser\u00eda una muerte digna en medio de la intimidad de la monta\u00f1a. Morir entre el cielo y la tierra, en medio de ese inveterado abrazo primigenio, entre las rocas el hielo y las nubes.\u00a0La bajada por el flanco normal, es realmente una proeza, no por las dificultades t\u00e9cnicas, sino porque la masa de b\u00edpedos ronda, tal como lo hacen las ratas a sus pestilentes guaridas, alrededor del nauseabundo refugio de altura. Copuertantemu hace tripas coraz\u00f3n, pone expresi\u00f3n de mula taimada, baja la cabezota para no ver esa especie de groser\u00eda mundana, y arranca a buen paso. Embiste a la masa humana, de forma heroica, cada vez acelera m\u00e1s su paso, hace como el hermoso Tapirus Pinchaque, choque con quien choque , no regresar\u00e1 a ver.\u00a0Llega agitado y sudoroso, pestilente como siempre, &#8211; tan pestilente que el mismo Aqueronte Dimitraque se tapar\u00eda las narices- al lugar donde reposa su adorada Menta Glacial, trepa sus b\u00e1rtulos sobre los lomos de su Rocinanta, y emprende la retirada, no sin antes advertirle al C\u00edclope, que regresar\u00e1 exactamente de hoy en ocho. Su mirada de reojo hacia la cumbre del volc\u00e1n le deja ver a Kriz\u00f3filax, riendo a panza rugiente, y el tronar de su riza muestra claramente en la mente de Copuertantemu su pr\u00f3ximo ataque en pos de la cima del moribundo ar\u00e1cnido.<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Hace mucho tiempo, tanto que la memoria distorsiona la realidad, las formas y los hechos, que Copuertantemu no mov\u00eda su masa corp\u00f3rea para ir en b\u00fasqueda de las nieves eternas, en pos de intentar encaramarse en la cumbre de un coloso de hielo.\u00a0El inexorable transcurrir del tiempo, bajo los efectos de la modorra que &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/www.kantoborgy.com\/?p=206\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl retorno de Copuertantemu\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[62],"tags":[91,147,146,148,88,149,145],"class_list":["post-206","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ficciones","tag-aqueronte","tag-chancholovo","tag-chanchopangoli","tag-copuertantemu","tag-kantoborgy","tag-krizofilax","tag-rocinante"],"views":1801,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.kantoborgy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/206","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.kantoborgy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.kantoborgy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.kantoborgy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.kantoborgy.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=206"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.kantoborgy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/206\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":209,"href":"https:\/\/www.kantoborgy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/206\/revisions\/209"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.kantoborgy.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=206"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.kantoborgy.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=206"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.kantoborgy.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=206"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}