{"id":144,"date":"2006-11-13T18:00:42","date_gmt":"2006-11-13T18:00:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.kantoborgy.com\/nuevokantoborgy\/?p=144"},"modified":"2024-03-04T19:00:58","modified_gmt":"2024-03-05T00:00:58","slug":"ela-roma-del-neutrino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.kantoborgy.com\/?p=144","title":{"rendered":"El aroma del neutrino."},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">Encerrado en mi cub\u00edculo de acero y cemento, de aquellos destinados para los cerebros que se entienden con el silicio, meditaba sobre la posibilidad de lograr la simbiosis perfecta con los circuitos electr\u00f3nicos. Pero de pronto entr\u00e9 en un estado de ataraxia, recordando aquella vez en la que me convert\u00ed en una peque\u00f1a esfera de luz, un fot\u00f3n, que viajaba m\u00e1s r\u00e1pido que la luz, contradiciendo la relatividad restringida de Hans Koch, apoyado en aquel irreverente f\u00edsico Magueijo en su teor\u00eda de la variabilidad de la velocidad de la luz.\u00a0Recorr\u00eda temerariamente el laberinto de tubos de cristal, sencillamente queriendo salir de este universo. Envidiaba a los neutrinos que traspasaban mi energ\u00eda fot\u00f3nica sin inmutarse, y claro, si al mismo acero lo traspasan como a mantequilla, si la misma Gea es ametrallada de forma constante en el tiempo por millares de estos fantasmas del universo.<!--more--><br \/>\nPor momentos la imperturbabilidad se perturbaba, y recordaba que estoy encarnado, y mi instancia cer\u00e9brica volv\u00eda a meditar sobre las redes neuronales expandi\u00e9ndose sobre pastillas de silicio.<br \/>\nEl momento ext\u00e1tico iba menguando, y con \u00e9l tambi\u00e9n la concentraci\u00f3n en las tareas encomendadas por esta borreguil sociedad de mutantes, era imposible retornar al placer cognoscitivo.<br \/>\nAhora las draconianas criaturas que d\u00eda tras d\u00eda dictaban a mi mente las normas b\u00e1sicas del vuelo de los dragones, ordenaban loq ue se deb\u00eda hacer y lo que no; m\u00e1s de repente esto tambi\u00e9n fue brutalmente apartado de m\u00ed.\u00a0La melodiosa voz de un ser aparentemente terrenal logr\u00f3 definitivamente apartarme de lo que considero mi verdadero estado de cordura, y recordarme que estoy encarnado en un b\u00edpedo depredador, dentro de un mundo totalmente demente y desquiciado, esa voz al son de \u00bb mi ordenador no carbura\u00bb me llen\u00f3 de espanto.\u00a0Con paciencia <i>San Martiniana<\/i>, sabiendo que en los bajos de mi jaula, al menos pernoctaba la dichosa y perturbadora doncella, cuya melodiosa voz ayudaba a retornar a la locura de este <i>l\u00e9gamo sub-urbano<\/i> ,acud\u00ed presuroso a socorrer a tan hermosa criatura para librarla de los terrores del silicio, que poco gustan de los humanos. \u00a1Oh! sorpresa la m\u00eda, pues era de d\u00eda, jam\u00e1s hab\u00eda detectado la presencia de la doncella a estas horas, solo en las noches m\u00e1s oscuras y silenciosas, sus aromas llegaban a mi ventana, pero en el d\u00eda, nada exist\u00eda bajo mi cub\u00edculo.\u00a0Con cautela ingres\u00e9 en sus aposentos, trat\u00e9 de no perder la locura, escudri\u00f1ando d\u00f3nde estar\u00eda el vetusto y amotinado silicio, para enterrarme en sus entra\u00f1as. Pero el rostro de aquella doncella me devolvi\u00f3 la cordura envuelta en los aromas del neutrino.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Encerrado en mi cub\u00edculo de acero y cemento, de aquellos destinados para los cerebros que se entienden con el silicio, meditaba sobre la posibilidad de lograr la simbiosis perfecta con los circuitos electr\u00f3nicos. 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