Bookmark and Share

 

Skathaborgy, una bella dragona encarnada en una sin par doncella, se ha comido una Dríada, que es la protectora del árbol del Tamarindo; bella  criatura feérica que revolotea y cuida de tan apetitoso frutal. Skathaborgy me ha contado, presa del pánico, que bebió entera una jarra de jugo de tamarindo, luego de aquello, y no por estar embotada del jugo, escuchó voces dentro de su vientre además de cierto revoloteo refrescante.

Continue reading

Bookmark and Share