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Acerca del Blog

Escribo sobre mi visión del universo y sus criaturas,  un intento por difundir al mundo del bípedo depredador del momento,  la belleza de este animal esférico, que con sus entrañas cuida de sus especies. Mis cuentos y relatos,  denuncian el estado actual del “consumismo” son una voz de alerta sobre esa búsqueda insana de la felicidad en la producción y consumo  en masa de cosas; que en la tecnología no está la felicidad sino en la vida en comunión con la madre Gea.

Kantoborgy, es un ser mítico, dragón preternatural encarnado en cuerpo humano, que disfruta de las matemáticas, de escribir ficciones y volar en las montañas. Puedes conocer más de él leyendo mis libros “Fauna cuántica”, “La rebelión del silicio”,  “Los hologramas del poseso” y conocer a todas las criaturas que en ellos habitan: Dark, Kantoborgy, Lovochancho, Aqueronte, Bollón Roscón como dragones cósmicos. Extrángelos, Manchados, Positrónicas, Neurolitas, Blackholitos, Wholitos, Melkor, Tactoideos, Cerebroideos, Yoctaphonos, Ente, MaquiDark, Payik, Guslam, Obe, Oberon, Manchados, NeuRoiT, DeRiT, MarDoiT, CanGroiT, CuBoiT, Tantalita, ObeRiT, WiKiT, Danka, Miw, RotoQuark, qEsfera, qExterminador, Skathaborgy… Imagina el cómo podrían ser las montañas como VolArC, Orcón, el planetoide Mozoack, el veneno GeoVid, los saponáceos Globoris y Ranka Panka, Grimpy, Mashifú, Extrángelo, Grubelin, Rubirosa, Ciánica, Tinieblos, Axmater, Positrónica, Neurolita,, o si prefieres intentar con el Teorema de Kantoborgy

Mis libros son acerca de El hombre finito arrojado al mundo, el Dasein junto a sus creaciones mentales y físicas, a sus temores, a sus pasiones y cosmovisión en relatos de literatura fantástica y de ciencia ficción filosófica y feérica.

Leonardo Vivar Ayora
kantoborgy@kantoborgy.com
MEDICINA PLANETARIA.
Pensemos que la Tierra es un paciente que visita una clínica cósmica para realizar su revisión de la mediana edad. El médico planetario visita a un planeta maduro y cómodo que aparentemente goza de buena salud, pero los informes del patólogo y del dermatólogo revelan señales física inusuales. El dióxido de carbono y el metano atmosféricos están por encima de su nivel normal y hay sospecha de fiebre. También se observan ciertos problemas cutáneos: la superficie terrestre muestra áreas descubiertas.
Gaia sufre “Primatemia diseminada”, una plaga de personas. En cierto sentido, los seres humanos nos comportamos sobre la Tierra como un microorganismo patógeno o como las células de un tumor. Hemos crecido en número y en molestias para Gaia hasta el punto de que nuestra presencia es perceptiblemente discapacitante, como una enfermedad. Y como las enfermedades humanas, hay cuatro resultados posibles: destrucción de los organismos invasores causantes de la enfermedad, infección crónica, destrucción del invasor o simbiosis, es decir una relación duradera de beneficio mutuo para anfitrión e invasor.
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