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“Píntag, noviembre del algún día en el veranillo del niño”

El Incorruptible: Extrañas desapariciones de familias enteras tienen consternada a la población. En un abrir y cerrar de ojos los conocidos del lugar cuentan llenos de terror y espanto cómo frente a sus propios ojos, algunos humanos terminan convertidos en un terroncito de ceniza. El doctor Kropot Fadul, no da entrevistas ni explicaciones, dicen sus publicaciones en los mini portales cibernéticos, que no lo niega pero que sí lo está investigando… y nada más. Lo buscan los interesadísimos reporteros,  viajan a su ciudad natal, lugar en donde continua viviendo, pero ya nadie cree que este allí en su hacienda en El Pasaje de las Nieves.

En una brevísima y urgente entrevista hecha por este su servidor y principal reportero Incorruptible, al Doctor Nicamborato, en su ciudad natal de La Centinela Del Sur, nos dejó el susodicho una críptica vía de explicación inicial o iniciática: Conozco a qADN. Maquinalmente el monofosfato de adenosina le dice a los trifosfatos de adenosina las pérfidas acciones a ejecutar”.

El químico y alquimista, no fue capaz de explicarnos lo dicho, o nosotros de entenderlo. Pero dio inicio a lo que hoy es ya un mito sub-campestre, al contarnos que existen ciertos lugares en donde el Señor Hacendado al parecer dejó escondidas las claves de cómo revelar la fórmula y demás efectos de su creación. Él mismo contó que vio unas fotografías tomadas por los experimentados y osados Laguneros del Sur, me refiero a los señores KamaleC, DantorO, y MonoKor, (omito los miembros cuarto y quinto de tan aristocrático club, por no estar seguro de sus nombres, quizá eran RusLuk y KantOr) quienes avanzados en edad pero llenos de energía ante tanto escándalo e impulsados por una profunda curiosidad, y dejando de lado sus achaques, a sabers el dolor de meniscos, la gota como resultados de sus excesos con el elixir de Malacatos, y extrema sensibilidad al frío y pulmón atrofiado, que a cada uno respectivamente corresponde, emprendieron largas y penosas excursiones a los lugares desolados que antaño recorrieran inclusive una vez en compañía del mismísimo  Doctor Nicamborato P. En sus nuevas aventuras constataron que El Hacendado, ha dado buen mantenimiento a los páramos y lagunas del sur, pues supo frenar a raya, con su EXTERMINADOR -es de suponer-, a los indeseables, destructores y contaminadores de la naturaleza. Se deduce de los crípticos poemas escritos tiempo después por KamaleC, que ellos vieron al extraño caballo volador metálico de  nombre Rocinante, sobrevolar por los páramos y enormes lagunas del Quingueado que bajan hacia Tutupali y culminan en Yacuambi. Allí en lo profundo de aquella roca llamada La Voladora, se pueden observar hasta hoy, y es el tema en cuestión el decifrarlos, unos extraños y glíglicos grabados, que fueron hechos con láser de paladio, según análisis de los expertos.

Otro sitio donde cuentan los poemas épicos de KamaleC, que existen grabados extraños, son las rocas en forma de garras que protegen la vertiente sur-sur-este de la laguna Chinchilla, que está escondida entre los páramos de la Payana, tras las Tigre cochas y en pleno sendero que viene desde la laguna Zurigüiña. Sitio al que los osados Laguneros del Sur, haciendo un esfuerzo sobre-humano ascendieron por la más salvaje de las vertientes, es decir tomando camino desde el Paraíso de Celén y Selva Alegre. Al parecer luego se arrepentirían de haber bajado, puesto que necesariamente tuvieron que ir en a buscar más pistas en los cerros de Arcos, Catalpalo y de Tocto. Pero de estos últimos parajes cuentan, y nadie lo ha confirmado, que no hay huella alguna de las andanzas del Hacendado, y pese a que por allí lo han visto pasearse en lomos de su alado Rocinante. Quizá y eso ya es una elucubración,  simplemente él estaba en búsqueda del líquido elíxir reposado que por allí trafican los mansos lugareños que suben por las laderas de Curtincapa hacia Sabadel.

Cuentan algunos, que las rocas grabadas a veces desaparecen, que son como transportadas de un lugar a otro; por ejemplo, en una de las bitácoras de los Osados Laguneros del Sur, se lee que en medio de una tormenta de garúa, allá por los senderos de Zumba, Jimbura y Amaluza, que conducen a muchas lagunas y entre ellas, las más negras y mágicas lagunas Arrabiatadas, se toparon con un extraño monolito rocoso lleno de grabados profundos, y que poco tiempo después en medio de un extraño zumbido el monolito desapareció.

Por otra parte, se conoce que el Señor Hacendado, podría también haber dejado pistas en los colosos de hielo que visitaba muy a menudo. Cuentan que del cráter del volcán Cotopaxi sacó unas extrañas piedras, algunos andinistas lo vieron hacerlo desde la cumbre sur, luego descendió por su ruta habitual es decir por la vertiente oriental que denominó Las Ruinas de Galadriel, para luego perderse en dirección del solitario nevado Quilindaña. Al parecer también, el Señor Hacendado fue  el único que supo a ciencia cierta de la fecha en que haría erupción el volcán Cotopaxi, y que por ciento no quiso alertar a los poblados aledaños que bajo un espeso manto de jugosa colada magmática ahora hecha piedra, duermen. De sus otros sitios predilectos como son la cumbre sur del Antisana y de las caras norte de las Monjas Grande y Chica, también extrajo rocas, las huellas se pueden ver fácilmente.

El Señor Hacendado se había quejado algunas veces sobre la mala calidad de la roca de origen volcánico en la mayoría de nevados, por tanto se piensa que fue a dejar pistas de sus tesoros enigmáticos en las remotas zonas de los LLanganates, allá en sus preferidas montañas de granito de Cerro Hermoso y Diablo Sirina.

 Finalmente y para concluir, el Dr. Kropot F. ha denunciado en su blog, que tiene severas e irrefutables pruebas de que el Hacendado de Antisanilla, oriundo de la Centinela del Sur, fue en su tiempo del grupo de los Osados Laguneros del Sur, y que éstos deben ser sometidos a bárbaro interrogatorio sin contemplación de sus años. Presume el ufólogo que habrá que tener cuidado, pues deben estar armados hasta los dientes, al más puro estilo del Señor Aqueronte, pero quizá con armas extrañas y de tecnología saturnina; sobre todo  dice que hay que cuidarse del Señor DantorO, quien inclusive ha sabido atormentar a sus propios compañeros de aventuras, colocándoles en secreto enormes piedras en sus mochilas, solo para verlos vomitar del cansancio. Y que, en contubernio con MonoKor quien posee innumerables reliquias explosivas y tenebrosas, al son de las risas distractoras de KamaleC, son capaces de acabar con un ejército.

                                                           Fin.

 

El imagólogo Incorruptible, que escribió el articulillo, realmente ha cumplido con su tarea de inmortalizar a unos cuantos. Al menos ha sabido salir de la monserga acostumbrada de los perioverborreos. He visitado algunos de esos parajes, y hasta parece que yo mismo he visto y sentido a la roca Voladora, llena de enigmáticos grabados.

En los medios de difusión masiva la noticia es ya un best-seller al puro estilo del mejor de los libros de auto-compasión, o de auto-ayuda o como se llamen. Uno de los tantos reporteros, que se hace llamar El Incorruptible, abusando del nombre del medio de prensa escrita, fue quien dio la primicia, es él quien estuvo tras los pasos de tan gigante embrollo ahora convertido en  noticia; y se ha ganado el contratito de la agencia de noticias Reuters, y su cuenta de twitter está que reviente de gorda pues a millares tiene ciegos seguidores del chismorreo cibernético. El reportero y perioverborreo estrella, cuyo verdadero nombre hace honor a su profesión, es pues el Señor Troglodo. Este individuo ha salido de su aldea capitalina natal para dejarse ver en una entrevista de televisión Alemana, apenas tiene tiempo de iniciar con el cuento de su noticia, parafraseando al Doctor Kropot F. : “Prohibido negar lo que está pasando en Píntag…” y hasta allí llegó, pues, ante el asombro de media humanidad esclavizada y aterrada frente a la hipnotizadora, el lucero del diarioEl Incorruptible”, es decir el Señor Troglodo y su alucinado entrevistador, fueron ambos transformados en el acto en terroncitos de ceniza. Del pestilente y vaporoso vaho nadie que se sepa, se ha atrevido a pronunciar comentario alguno.

El horror cae del cielo, mas no sube desde los avernos para sazonar a la humanidad, y en todo el planeta se presentan estos extraños casos de conversión… ya sabes “y en polvo te convertirás…”

Tomado del libro «Los hologramas del poseso y entropía»

Leonardo Vivar A

 

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